sábado, 22 de marzo de 2008

Composición para un Nacimiento

Cuando amanecí,  un tímido sol se filtraba por mi persiana. La tormenta había pasado y me alegré por ello.
Feroz, empecinada y violenta arrasó con todo lo que halló a su paso. Volaron chapas, cartones, carteles, ramas, árboles, plantas, hojas, flores, pájaros.
Como un aullido desgarrador, envolvió el ambiente sin dejar espacio a la cordura.
Desesperada la gente buscaba refugio. Las piedras como rocas de hielo, no tardaron en descolgarse y todo quedó blanco en un instante, blanco de nieve sólida.
Los ventanales de la casa fueron azotados por la guerra que el cielo desató sin tregua.
Fueron diez minutos, o menos, del sonido que a modo de tambores perforaba los techos y a ese miedo infantil casi atávico que nos invade y paraliza.
Suerte, hoy está en calma el día, en calma gris que por momentos brilla.
Fresco y ligero el aire, podríamos decir que el Otoño que ayer nació en estas latitudes, se dio por aludido. Nosotros también.

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡qué buen comienzo tu otoño!
Muy bueno!